| Hace unos años, cuando abrimos nuestras cabañas, camping y restaurante sentíamos que estábamos en medio de una naturaleza maravillosa, pero cada noche, cuando volvíamos la vista hacia el cielo sentíamos lo pequeños que somos en medio de esos miles de puntos blancos que aparentemente cuelgan del cielo.
El interés y la curiosidad permanente del ser humano por ver lo que hay más allá de su entorno cercano lo lleva a mirar las estrellas y los planetas distantes, transformándose en un observador e investigador aficionado del espacio que lo rodea. La curiosidad por investigar el universo, el sentir que se es parte de ese algo que va mas allá de los límites de la tierra en que estamos parados y que tenemos a nuestro alcance para ver a simple vista, ha impulsado al hombre desde las épocas antiguas a buscar alternativas para observar, estudiar y o tratar de dilucidar los misterios que se encierran en la gran bóveda celeste.
Hoy queremos colocar al alcance de colegios, organizaciones sociales y aficionados una extraordinaria herramienta de observación y acercamiento a nuestro espacio exterior, gracias a la cual podremos aceptar cuan pequeños e insignificantes somos en el universo, pero quizás logremos también entender y aceptar lo importante que es mantener y preservar nuestro planeta Tierra, que es el único hogar que tenemos realmente al alcance de nuestra mano.
San José de Maipo, pulmón verde de Santiago, lo acoge a poco más de 1 hora del Centro de Santiago. Aquí usted podrá encontrar descanso y buena gastronomía en medio de naturaleza, vegetación y fauna nativa rodeado por hermosos macizos pre-cordilleranos. Pero sin lugar a dudas uno de los principales atractivos de esta zona es, cuando llega la noche y se encienden millones de luces en esa bóveda infinita.
Le invitamos a que juntos abramos esa ventana al universo y disfrutemos de esa multitud de figuras que se dibujan en el firmamento |